jueves, 7 de julio de 2011

Para empezar un poco más livianos..



Somos seres sociales, necesitamos de personas que estén ahí para nosotros, para escuchar lo que tenemos que decir, aunque no siempre sea algo interesante o relevante. Pero ahí las necesitamos. Después de algunos abandonos, traiciones, mentiras, y actuaciones en la vida diaria, es difícil confiarles nuestros sueños a un par de desconocidos. Mi mamá decía que era más factible asegurar de ante mano que todos eran hijos de puta, entonces, si mostraban la hilacha, podríamos decir "yo sabía" y nos ahorraríamos la desilusión y la tristeza. Si resultaba ser una gran persona nos sorprenderíamos, y no perderíamos nada en el proceso. Lástima que no podría vivir pensando de esa manera, sería demasiado tóxico; por lo que elijo pensar que cada persona que la vida nos pone delante, es un maestro, alguien que tiene el deber de enseñarnos algo, de buena forma, o de mala forma, pero simplemente viene a darnos un conocimiento. Por eso le dedico este post a todas las personas que me hirieron, mintieron o lastimaron de cualquier forma. Gracias por hacerme un poco más humana y darme la oportunidad para elegir otro camino. Gracias por enseñarme la diferencia entre el bien y el mal, entre el amor y la envidia, entre el perdón, y el conformismo. Espero que aprendan sin dolor.

Gracias por leer. Ahora vos podrías también agradecerles a esas personas que te hirieron, y desearles una buena vida, y que encuentren la verdad y su mejor camino! Ellos y nosotros, tal vez, nos veamos en la próxima estación!
Besos a todosss

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