
Somos seres sociales, necesitamos de personas que estén ahí para nosotros, para escuchar lo que tenemos que decir, aunque no siempre sea algo interesante o relevante. Pero ahí las necesitamos. Después de algunos abandonos, traiciones, mentiras, y actuaciones en la vida diaria, es difícil confiarles nuestros sueños a un par de desconocidos. Mi mamá decía que era más factible asegurar de ante mano que todos eran hijos de puta, entonces, si mostraban la hilacha, podríamos decir "yo sabía" y nos ahorraríamos la desilusión y la tristeza. Si resultaba ser una gran persona nos sorprenderíamos, y no perderíamos nada en el proceso. Lástima que no podría vivir pensando de esa manera, sería demasiado tóxico; por lo que elijo pensar que cada persona que la vida nos pone delante, es un maestro, alguien que tiene el deber de enseñarnos algo, de buena forma, o de mala forma, pero simplemente viene a darnos un conocimiento. Por eso le dedico este post a todas las personas que me hirieron, mintieron o lastimaron de cualquier forma. Gracias por hacerme un poco más humana y darme la oportunidad para elegir otro camino. Gracias por enseñarme la diferencia entre el bien y el mal, entre el amor y la envidia, entre el perdón, y el conformismo. Espero que aprendan sin dolor.
Gracias por leer. Ahora vos podrías también agradecerles a esas personas que te hirieron, y desearles una buena vida, y que encuentren la verdad y su mejor camino! Ellos y nosotros, tal vez, nos veamos en la próxima estación!
Besos a todosss
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